Con el paso del tiempo me di cuenta de que no quería a alguien que no pudiera vivir sin mi, si no a alguien que pudiera elegir y eligiera estar conmigo. Ya no digo ni “vida” porque quiero aprender a disfrutar las cosas sin saber si van a durar eternamente o no. Disfrutar de su efimeridad. Es un poco una manera de matar el romanticismo, supongo, pero siempre reconforta saber que la que apunta con la pistola eres tu.
Nada es tan blanco. Nada es tan negro.
Que me dirías si te digo que creo,
que creo en el romance, en ese tan cursi que sale en los libros de Jane Austen, en ese amor que se despedía con un beso fugaz antes de dormir. Ese beso que te hacía sonreír en la cama tontamente mientras analizabas todas y cada una de las imágenes que se pasaban por tu cabeza de ese rato pasado a su lado. Ese amor que no te dejaba pensar razonablemente y que te suprimía la lógica. Ese amor de invierno, de calor, mantas y películas con sabor a canela. Ese amor de otoño, de bailes bajo las hojas cálidas, en aquella calle repleta de árboles rojizos. Amor de teléfono fijo, amor de fugas nocturnas, amor de aventuras, de locuras, de risas entre besos, besos entre risas. Amor entre llantos, discusiones estúpidas, que acaban en amor y más amor. Amor de piel de gallina, de viajes a lo desconocido, de misterios, miedos, emociones. Amor de buenos días y buenas noches, de sueños por cumplir, de secretos, de besos, besos y más besos, de cursiladas que te hacen reír a más no poder, de cartas que te hacen suspirar. Amor de quédate, de palabras que se convierten en actos, de eres mía, de te quieros, de apartar el pelo de la cara, de sorpresas, de improvisar, de molestar, de picar, de odiar en el buen sentido de la palabra odio. Amor de domingos en la cama, de noches en vela, de cocinar y que acabe en ducha, amor de cuento.
Que me dirías si te digo que creo en el amor. En ese amor tan cursi.
E.M.LL
Se ha abierto la jaula de mi cabeza. Han salido volando gorriones, golondrinas y petirrojos. Dime como puede ser un error este espectáculo de plumas de colores. No me sorprendió verlos a todos muertos al segundo de inspirar el aire de fuera. Cuando sus alas acariciaron la libertad. El desamor, el fantasma de un pájaro pequeño. Es el cadáver del amor, de los resquicios de algo efímero. Míralo una vez y estarás maldito siempre. Algún día querrás perderte en unos ojos azules (que te recuerdan a las paredes del hotel de aquel verano), pero caerás dentro del iris de arena gris del fantasma. Créanme a mi, que he paseado de la mano con esqueletos. Este es el más temido entre todos los espíritus. Hay quien dice que si gritas su nombre se calla el mar. Se encarga de pintar las olas de gris, su color preferido. Y antes de matarte, el muy hijo de puta te susurra que besar a un cadáver sabe a muerto. P.
Dijimos que lo tomaríamos con calma,que dejaríamos correr el tiempo,que después revisaríamos la situación.Pero el tiempo corre, lo dejemos o no, el tiempo corre y la vuelve a ella cada día más madura, más apetecible, más fresca, más mujer , y en cambio a a mí me amenaza cada día con volverme más achacoso, más gastado,menos valiente,menos vital.
Tenemos que apurarnos hacia el encuentro, porque nuestro caso es un futuro desencuentro.Todos sus Más se corresponden con mis Menos.Todos sus Menos se corresponden con mis Más.
M.Benedetti, La tregua
“Poets don’t drive cars. [Laughs] Poets don’t go to the supermarket. Poets don’t empty the garbage. Poets aren’t on the PTA. Poets, you know, they don’t go picket the Better Housing Bureau, or whatever. Poets don’t… poets don’t even speak on the telephone. Poets don’t even talk to anybody. Poets do a lot of listening and … and usually they know why they’re poets! [Laughs] Poets live on the land. They behave in a gentlemanly way. And live by their own gentlemanly code. And die broke. Or drown in lakes. Poets usually have very unhappy endings…”
- P
Las canciones no dejan de ser buenas por tener un mal titulo, lo que importa es lo que son, no cómo alguien decida llamarlas. -p
- A. Espinosa
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